Un cuento

 

¿Cuántas veces das más importancia a las “voces” opiniones de los otros ?

¿Q vas a hacer por ti? ¿Cuándo vas a escuchar tu interior y luchar por lo tu decides? ¿ Qué tipo de rana eres de las que animan o las que desaniman?

 Un cuento para pensar… Había una vez dos ranitas que por una extraña razón cayeron en un cubo con leche. Comenzaron a intentar apoyarse en el suelo para poder impulsarse y salir, pero era imposible para ellas: había suficiente leche como para que no pudiesen tocar el suelo.Lo intentaban, lo intentaban sin parar pero no obtenían resultados; para colmo llegaron un montón de ranitas y por la parte alta del cubo empezaron a increparles…

– Es imposible que salgáis de ahí, vais a morir seguro…No sigáis sufriendo y ahogaros, les dijeron.

Al tiempo que les decían esto, chillando, desde la parte alta, hacían gestos de imposibilidad, de que no siguieran intentándolo.

Una de las ranitas que estaba en la leche se giró a su compañera y le dijo:

– Esto es imposible, no vamos a poder salir de aquí, nadie nos puede ayudar y yo no quiero seguir sufriendo.

Dicho y hecho, dejó de seguir intentándolo y se hundió poco a poco, hasta que tras unos pocos segundos no se escuchaba ningún chapuzón más de ella.

La otra ranita en cambio veía a las demás hacer gestos arriba, le chillaban que no siguiera, que no valía la pena pero a ella solo le quedaba intentarlo, y seguir intentándolo; no quería tirar la toalla.

Continuó horas y horas, hasta que no se sabe por qué la leche comenzó a cortarse y a hacerse espesa. Entre el espesor que tomó la leche, la ranita pudo impulsarse y salir.

Una vez fuera, las demás ranitas que había alrededor del cubo no daban crédito.

– Pero, amiga, ¿Cómo has podido hacer esto? Si además nosotras te estábamos animando para que tiraras la toalla…

– No me digáis. No lo sabéis, pero soy SORDA. Os veía a todos hacer gestos con las manos y me creía que me estabais animando.

 

 

 

 

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